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Calentamiento global y mercado delimitan consumo energético en 2012


Durante este año, el consumo y producción de energía a nivel mundial estuvo determinado por el calentamiento global y el comportamiento del mercado que demanda cada vez tecnología que consume energía de manera más inteligente.

Así lo revela el top 10 de energía que Opower realizó respecto al comportamiento y consumo de la energía a nivel mundial durante el año por terminar.

Los datos proporcionados por la firma en su portal blog.opower.com, indican que el número uno de su conteo, lo ocupa el calentamiento global por ser 2012 el año más caliente de los últimos tiempos.

De acuerdo con este ranking, tan solo en Estados unidos la temperatura promedio nacional fue de 3.3 grados Fahrenheit por encima de la del siglo XX y 1.0 grados F. más caliente que el récord anterior de enero a noviembre de 1934.

Lo anterior ocasionó nuevos registros para la demanda de electricidad en varios estados, lo que reveló que un aumento de la temperatura incrementa la demanda de energía eléctrica hasta 40 por ciento.

Otro factor importante destacado en la lista fue el incremento de la generación de la energía eléctrica en Estados Unidos a partir de gas natural en 96 por ciento, de los años 2000 al 2012, mientras que la participación del carbón ha ido disminuyendo.

Esto es resultado de una mayor extracción de este recurso a partir de los yacimientos de gas de lutitas y lo que ha permitido reducir de manera considerable el costo de este carburante en la última década.

Asimismo está el consumo de energía por parte de los teléfonos inteligentes y que este año incrementaron en 45 por ciento sus ventas respecto al año anterior.

Como resultado de ello, el consumo de energía de estos teléfonos tuvo un incremento "nada despreciable" ya que tan solo el cobro de los iPhone por carga de energía es de 0.41 dólares por año, mientras que la del Galaxy SIII cuesta 0.53.

A pesar de ello se prevé que conforme aumente el numero de usuarios de teléfonos inteligentes cause un menor consumo de energía en general, como resultado del aumento de la eficiencia de estos dispositivos.

Otro punto importante lo ocupa el potencial petrolero de Estados Unidos que se perfila para convertirse en el mayor productor mundial de "oro negro" en 2017, superando a Arabia Saudita, según un informe de la Agencia Internacional de Energía.

Dicha condición continuaría para convertir a la Unión Americana en un exportador neto de petróleo para 2030, lo que promete hacer que ese país dependa mucho menos de las importaciones de energía al ser un productor líder.

El estudio estadístico de Opower, elaborado por Barry Fisher destaca que otro punto importante a considerar es el incremento de la eficiencia de los vehículos automotores y que desde 2004 han reducido el consumo de combustible hasta en 23 por ciento.

Aunado a ello, está la incursión de los vehículos híbridos y eléctricos que han comenzado a incrementar su presencia a nivel mundial con la venta de hasta 47 mil 500 unidades durante el año por terminar.

De los cinco puntos restantes destacan la transformación de la infraestructura de los clientes de energía eléctrica, que cuidan cada vez más el consumo de su energía en inmuebles e infraestructura en general.

Asimismo está la revisión de reactores nucleares, encabezados por Japón que actualmente de los 50 que tenía hasta antes del terremoto y tsunami de 2011, ahora solo tiene dos en funcionamiento mientras que el resto se encuentran en observación de seguridad.

A ello se suma la aprobación de dos nuevos reactores nucleares en Estados Unidos para 2017; y la reducción en el consumo de 1.7 Terawatts (TWh), en ese país, equivalentes a casi 200 millones de dólares.

Finalmente está el reto de incrementar la eficiencia energética del país vecino del norte el cual todavía consume más de lo que produce con una eficiencia de apenas 43.8 por ciento.

Radiadores Eléctricos: ¿cual es el más recomendado?


La calefacción eléctrica ha evolucionado para dejar atrás los antiguos radiadores eléctricos antiestéticos y de gran consumo. Los distintos fabricantes y marcas de radiadores eléctricos que hay en el mercado han desarrollado nuevas tecnologías que se basan precisamente en lo contrario: diseños modernos que se adaptan a todos los rincones del hogar y mejores rendimientos de consumo al poder programar la temperatura deseada en cada momento.

Los radiadores eléctricos pueden funcionar de varias formas:

1. Con fluido caloportador (agua o aceite).

2. Radiante o de tecnología seca (sin fluido).  Cuerpo de calefacción en aluminio o hierro fundido con un film radiante, generan un calor suave y envolvente en toda la habitación.

3. Mixtos: existen radiadores capaces de combinar la energía eléctrica con el agua caliente sanitaria, según sean las necesidades del consumidor.

Ventajas de los radiadores eléctricos

- Instalación más barata

Los radiadores eléctricos resultan especialmente rentables para consumos de calefacción medios, como los que se producen en zonas de clima templado. Generalmente este sistema es instalado en viviendas en las que no se puede poner una caldera de gas o gasóleo y se busca la instalación más barata y sencilla sin importar el consumo de electricidad.

La instalación de radiadores eléctricos frente a la de radiadores de agua caliente (gas) resulta más barata y apenas requiere de mantenimiento: no es necesario purgar los radiadores y no requieren de una caldera para su funcionamiento.

- Regulación independiente

Regulación independiente; se puede regular la temperatura de cada radiador, con lo que conseguimos ambientes distintos para cada habitación y limitar el consumo programando el encendido o apagado de los radiadores según nuestras necesidades de confort.

- Acumular calor para ahorrar energía

Ahorro con el uso de acumuladores de calor, que almacenar el calor producido durante la noche o en periodos cuando se aplican tarifas especiales reducidas, lo que se traduce en interesantes ahorros energéticos y económicos para el consumidor de calefacción eléctrica.

Normas de seguridad básicas

Como todo aparato eléctrico, debemos seguir unas reglas de seguridad básicas para evitar accidentes indeseados:

Los radiadores, convectores y estufas portátiles no deben utilizarse para secar la ropa; es más, deben permanecer al menos a un metro de distancia de cualquier material inflamable.

Muy importante: no olvide desenchufar todos los radiadores eléctricos antes de retirarse a dormir.

Radiadores eléctricos de diseño

La calefacción eléctrica ha dado un paso más en los últimos años hacia otras propuestas con un diseño moderno e innovador que se adapta a todos los estilos de decoración del hogar. Los radiadores eléctricos han pasado de ser un mero aparato funcional a formar parte del entorno de una habitación, enriqueciendo con sus formas la armonia de la misma.

Un tipo de radiador eléctrico muy demandado es el radiador toallero, con un diseño ideado para su instalación en el baño y que permite calentar esta estancia de forma independiente al resto del hogar, además de servir para el secado de la ropa de baño.

Llegan los contadores inteligentes


Actualmente, la electricidad consumida en casa es un bien que el usuario percibe como universal, ubicuo y poco relacionado con los gases de efecto invernadero. Los contadores de la luz son difíciles de entender y muchos usuarios desconocen incluso su emplazamiento, sobre todo cuando se trata de comunidades de vecinos, donde los contadores son instalados en espacios comunes para que las compañías tengan un acceso sencillo a su lectura.

Muchas empresas creen que esta falta de conocimiento y opacidad de los propios mecanismos diseñados para ser controlados por las compañías energéticas, ofrece una oportunidad de mercado: ¿Por qué no crear una aplicación que controle y explique de un modo sencillo cuánta energía gasta un hogar y, más importante, cuánta cantidad gasta cada dispositivo o zona del hogar?.

Una nueva generación de hardware y software, capaz de intercambiar información entre distintos aparatos e incluso con Internet, tienen como objetivo controlar el gasto innecesario y aumentar la eficiencia. Son los llamados "contadores inteligentes", a menudo un aparato electrónico más (con su propio gasto añadido, faltaría más) que calculan el consumo eléctrico en casa.

Varias empresas comercializan o trabajan en un nuevo tipo de electrodoméstico para el hogar: el electrodoméstico que controla el gasto energético de los otros aparatos de la casa. Un medidor de nuestro consumo eléctrico, capaz de competir con el -demasiado técnico y general- contador eléctrico.

Además de controlar el consumo, algunos contadores inteligentes integran funciones de seguimiento en la generación de energías renovables, si un hogar que integre uno de estos dispositivos cuenta con paneles solares fotovoltaicos o similares.

El usuario sería capaz de contabilizar el auténtico ahorro que suponen sencillos cambios de hábitos, y que se traducen en menos emisiones de CO2 o ahorro económico:

  • Desconectar, televisor, aparato de vídeo, videoconsola, y otros aparatos al salir de casa; especialmente cuando se sale de vacaciones.
  • Agrupar las tomas de varios aparato en una regleta con interruptor para facilitar el apagado en grupo. Pueden disponerse en torno a agrupaciones de dispositivos (televisor y periféricos; ordenador y periféricos; etcétera).
  • No dejar transformadores conectados a la red eléctrica cuando no sean usados.
  • Comprar aparatos que consuman menos energía. La revista Consumer ofrece información detallada sobre el etiquetado energético europeo.

Eficiencia Energética con la Domótica


Reducir emisiones y ahorrar dinero. Sin embargo, el principal impedimento a la eficacia y ahorro energéticos somos nosotros mismos y nuestra atención. A fin de cuentas, no es una prioridad instintiva. Confiar el ahorro a nuestra capacidad de concienciación y de recordar las máximas para ser eficientes simplemente no da los resultados esperados. ¿No sería bueno si tuviéramos alguien que nos hiciera conscientes de nuestro consumo?

¿Y si ese alguien nos ayudase además a evitar los sobre-consumos?

Ese alguien ya está aquí, es el medidor de energía inteligente. Estos sistemas de control y medición inteligente son capaces de informar exactamente de la cantidad de energía en uso, o proyectar el gasto mensual que el uso actual supondrá para cada aparato consumidor. La consciencia en el gasto es el mayor factor de ahorro, tanto para tomar decisiones de abstinencia en el consumo como para tomar decisiones de compra de dispositivos energéticamente eficientes. Se estima un ahorro energetico de entre el 20 y el 50% de la energía consumida con tan sólo ser conscientes del consumo para cada uso.

Pero no acaban ahí las ventajas de los medidores inteligentes. Su uso en hogares automatizados le permiten tomar decisiones de consumo, evitando los costosos picos de sobre consumo, o priorizando el uso de las instalaciones para evitar elevados términos de potencia (por ejemplo, desconectando temporalmente el aire acondicionado o los radiadores eléctricos cuando está encendido el horno o la cocina eléctrica). Del mismo modo, e independientemente de la información de consumo, un sistema de control bien proyectado evita los consumos innecesarios, apagando luces y aparatos ante la ausencia prolongada, aprovechando o evitando la radiación solar, ventilando de forma inteligente, utilizando consignas de climatización adecuadas en función de la hora del día o de las condiciones atmósféricas, etc.

Otro aspecto en la mente de muchos es el de la energía consumida por aparatos en reposo. El control y eliminación de los consumos residuales de los aparatos en reposo, o cargas fantasma, pueden ser detectados y eliminados por la conjunción del medidor de energía inteligente y el sistema de automatización.


Se puede afirmar que la reducción de los gastos en energía por automatización se puede hacer de forma inteligente sin sacrificio en el confort. El sistema de control trabaja para que los aparatos de alta energía se utilicen sólo cuando sea necesario y para evitar simultaneidades innecesarias. La monumental tarea de conocer los consumos de cada aparato, su equivalencia en euros, el impacto de los consumos concurrentes o las posibilidades de aprovechamiento de las condiciones naturales se reduce a la funcionalidad natural de un hogar inteligente dotado de medidores de consumo.

La domótica es la próxima ola de la eficiencia energética, porque aprovecha las cualidades del elemento humano y suple sus carencias, utilizando su capacidad de tomar decisiones sin obligarle a una atención y dedicación imposibles.

Las bombillas LED adelantan a las de bajo consumo por eficiencia energética


Que las bombillas incandescentes son poco eficientes esta claro. Tan claro que la UE las ha retirado del mercado (el último plazo ha entrado en vigor hace unos pocos días). La alternativa son las bombillas de bajo consumo, pero hay dos principales opciones tecnológicas: la lámpara fluorescente compacta (la bombilla de bajo consumo habitual), y la de LED (diodo emisor de luz). Por ahora, son prácticamente igual de eficientes en cuanto a consumo energético, pero un estudio realizado en Estados Unidos y que atiende a 15 parámetros de impacto ambiental de una y otra concluye que la tecnología LED superará a la de lámpara fluorescente compacta en cuanto a impacto ambiental de su producción en el plazo de unos cinco años.

Las bombillas basadas en LED ahora mismo son ligeramente más eficientes que las de bajo consumo convencionales , según el análisis realizado por el Pacific Northwest National Laboratory (PNNL), un centro especializado del Departamento de Energía de Estados Unidos, en colaboración con la empresa británica N14 Energy. El estudio compara la bombilla clásica de hilo incandescente de 60 vatios con la LED de 12,5 vatios y la fluorescente compacta de 15 vatios. Las tres producen la misma cantidad de luz. Pero el análisis no se para en el consumo energético, sino que abarca 15 parámetros de impacto ambiental de cada opción, incluidos los recursos naturales necesarios para su producción, el transporte del producto y el tratamiento de las bombillas como residuo. Con estos parámetros los expertos evalúan la huella ambiental de cada tecnología, incluyendo su efecto potencial en el calentamiento global, en el uso del terreno, en la generación de basura y en la contaminación de agua, tierra y aire. El estudio examina los ciclos completos de vida de los tres tipos de bombilla.

La primera conclusión es obvia: los LED y las lámparas fluorescentes compactas son más ecológicas que las bobillas tradicionales de hilo incandescente, que consumen mucha más electricidad para generar la misma cantidad de luz. Y hay que tener en cuenta que, “utilizar más energía para producir luz significa que esas bobillas incandescentes exigen gastar más recursos naturales para generar la electricidad necesaria que las alimenta”, apunta Marc Lebetter, del PNNL. “Independientemente de si los consumidores optan por LED o por lámparas fluorescentes compactas, este análisis muestra que podemos reducir el impacto ambiental de la iluminación de tres a diez veces”.

La bombilla de hilo incandescente tradicional genera luz cuando una corriente eléctrica atraviesa los hilos que tiene dentro, haciendo que se calienten y brillen. Los LED genera luz cuando la electricidad fluye por un componente electrónico denominado diodo, mientras que las lámparas fluorescentes compactas emiten luz cuando la electricidad excita una mezcla de gases en su interior, creando luz ultravioleta invisible que absorbe el revestimiento fluorescente de la bombilla y la transforma en luz visible.


Entre la tecnología LED y la fluorescente compacta, la diferencia de impacto ambiental se aprecia, no tanto en el consumo eléctrico, como en la energía y los recursos requeridos en la fabricación. La opción fluorescente es ligeramente más dañina medioambientalmente que los LED en 14 de los 15 parámetros considerados en el estudio. El único punto desfavorable para los LED es la generación de residuos peligrosos. Las bombillas hechas con estos dispositivos llevan un componente de aluminio necesario para absorber y disipar el calor generado evitando el sobrecalentamiento. El proceso de obtención del aluminio es intenso en consumo energético y los subproductos, como el ácido sulfúrico, deben ser tratados como residuos peligrosos.

Pero los expertos consideran que, con investigación y desarrollo, va a mejorar la eficiencia de los LED de manera que se reducirá la cantidad de calor producido y el tamaño de esa pieza de aluminio. Según el estudio del PNNL, este avance y otros que se producirán en el proceso de fabricación y en la electrónica, harán que los LED sean aún más ecológicos en comparación con las bombillas habituales de bajo consumo en el plazo de solo cinco años. La lámpara LED en 2017 tendrá un 50% menos impactos que la actual y un 70% menos que la bombilla fluorescente compacta, que no es espera que cambie significativamente a corto plazo.

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